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Número 6

Por alguna extraña razón has caído en este blog, en este sueño quimérico que prentendemos sea una revista de letras sin letrados, en este río de palabras binarias que quieren convertirse en papel.
Gracias por acompañarnos.
¡Felices (o deprimentes) fiestas!
Entre Comillas

Martha

Cuauhtémoc Salas y Marco Antonio Verdín presentan

MARTHA: ÓPERA “OLVIDADA” POR MÁS DE MEDIO SIGLO

**** Del 13 al 16 de diciembre en el Teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes. Entrada libre

La dupla Salas-Verdín, en la dirección de escena y musical, respectivamente, rescata del olvido la ópera Martha, del compositor alemán Frederich Von Flotow; al tiempo de contribuir en la superación artística de los cantantes de ópera y concierto del Conservatorio Nacional de Música.

Martha, ópera en cuatro actos compuesta por Flotow sobre un libreto de Friedrich Wilhelm, basado en el ballet Lady Henriette, de Jules-Henri Vernos de Saint-Georges, tendrá lugar del 13 al 26 de diciembre en el Teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes.

Con una versión antisolemne y una aproximación cálida hacia el público, Cuauhtémoc Salas y Marco Antonio Verdín presentan a un elenco de 28 cantantes que luchan por convertirse en nuevos valores en el mundo de la ópera en México.


“Consideramos incoherente que algún cantante se reciba, sin tener la experiencia de haber participado en cuando menos dos o tres montajes completos de ópera. Lo ideal para mí sería que participaran en alrededor de cinco montajes, ya sea como coro, haciendo terceros, segundos y primeros papeles, según el grado de avance que tengan. De ahí la importancia de actuar en esta ópera a la que además se le han inyectado nuevas visiones y actualizaciones”, dijo Salas.

La ópera Martha –continúo el director—: “Ha sido olvidada por más de medio siglo. Fue popular a finales del siglo XIX y principios del XX, hoy se produce de manera ocasional. En Europa se monta poco, alguna vez se escenifica en Alemania y Estados Unidos. Aquí en México nunca se había realizado por alguna compañía mexicana. Sabemos que a principios del siglo XIX, una compañía extranjera la presentó en Guadalajara y no fue en su idioma original, el alemán, sino en italiano.

“Es una lástima que suceda esto pues es una ópera divertida, con una música bella; lo que la hace más accesible a un público. Posee un alto grado de dificultad para su interpretación vocal, ya sea en el coro o haciendo un papel principal. Esta combinación hace que a las audiencias les queden ganas verdaderas de volver a ver una ópera.

“Martha es una obra decimonónica que no sigue el lineamiento de Wagner, contemporáneo de Flotow. Se trata de una propuesta que podemos calificar como comedia de enredos, por los equívocos provocados por Lady Harriet al disfrazarse de sirvienta con el ánimo de distraerse y salir de su crónico aburrimiento”.

Reparto: Lady Harriet, Alhelí Reyes y Margarita Rosas; Lyonel, Álvaro Anzaldo y Benjamín Rodríguez; Nancy, Amanda León; Plumkett, Mario Vázquez; Tristán, Daniel Valero y Sheriff, Omar Karim de la Vega y Ezequiel Cervantes. Piano, Marco Antonio Verdín.

La ópera Martha se llevará a cabo del 13 al 16 de diciembre, el jueves 13 y viernes 14 de diciembre a las 19:00 horas, sábado 15 y domingo 16 a las 18:00 horas, en el Teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes, ubicado en en Río Churubusco Nº 79 esquina con calzada de Tlalpan, colonia Country Club, cerca de la estación General Anaya del Metro. Entrada libre. Para adolescentes y adultos. Consulte cartelera en http://www.cenart.gob.mx/

Liliana Altamirano

Esperando a Godot en Náhuatl

Publican Esperando a Godot, de Samuel Beckett, en Náhualt

NECESARIO EL ACCESO A LAS OBRAS DE LA LITERATURA Y EL CONOCIMIENTO UNIVERSALES EN LA PROPIA LENGUA

*** Presentación del libro In oc ticchíah in Godot, sábado 8 de diciembre en el Centro Nacional de las Artes


Con motivo del centenario del nacimiento del dramaturgo irlandés Samuel Beckett, celebrado en 2006, la casa editorial Libros de Godot: El teatro también se lee presentará la edición-homenaje In oc ticchíah in Godot, traducción de Esperando a Godot al Náhualt, de Patrick Johansson, el sábado 8 de diciembre a las 19:00 horas, en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes.

De acuerdo con Marisela de la Torre, editora del libro: “Esta obra cumbre del dramaturgo más representativo del Teatro del Absurdo y piedra angular del teatro del siglo XX, es llevada a una de las lenguas nacionales, por el doctor en Letras, Patrick Johansson, a fin de generar un corpus para los hablantes del Náhuatl.

“No es suficiente con traducir al español las leyendas e historias tradicionales de los diferentes grupos étnicos, es necesario que los nativohablantes tengan acceso a las más importantes obras de la literatura y el conocimiento universales en su propio idioma.

“En México se impuso la lengua del conquistador y minimizó los idiomas que existían y se hablaban, condenándolos incluso a la extinción. Ahora expandimos el Náhuatl a los diferentes hablantes en el país, con el fin de unificar las diversas variantes y de diluir las diferencias más notables que impiden la comprensión entre unos grupos y otros”.

Libros de Godot es una editorial de reciente aparición en México; surge con la misión de publicar obras de teatro, principalmente dirigidas a un público joven. Existen varios ejes que norman su trabajo, en especial en la vertiente del lector-espectador, la editorial se interesa en formar públicos para el arte teatral, gente que asista a las salas, que eventualmente suba al escenario o escriba sus propias creaciones.

Esta traducción de Esperando a Godot, se coloca a la par de las traducciones al francés, al ruso, al catalán o al chino, pues el Náhualt es un idioma vivo. Libros de Godot busca desarrollar la interculturalidad, pugna por el diálogo entre culturas urbanas, regionales y desde luego entre lo indígena y lo universal.

“Pensamos que este intercambio debe darse despojado del barniz de la etnicidad con que ha sido abordado desde siempre, en otras palabras, planteamos desfolclorizar lo étnico para otorgar a todas las manifestaciones indígenas igualdad de condiciones para su desarrollo”, explicó De la Torre.

El libro In oc ticchíah in Godot será presentado por Patrick Johansson, traductor; Miguel León Portilla, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México; Víctor Hugo Rascón Banda, dramaturgo y presidente de la Sociedad General de Escritores de México; Fernando Nava, director general del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) y Sarah Mangan, agregada de Asuntos políticos y comerciales de la Embajada de Irlanda en México. Dos lectores en lengua Náhuatl realizarán la lectura dramatizada de algunos pasajes de la obra.

La presentación del libro In oc ticchíah in Godot, tendrá lugar el sábado 8 de diciembre a las 19:00 horas, en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes, Río Churubusco nº 79 esquina con calzada de Tlalpan, colonia Country Club, cerca de la estación General Anaya del Metro. Entrada libre. Cupo limitado. Consulte cartelera en

www.cenart.gob.mx

Liliana Altamirano

Soledad Violenta

De Dulian Onetti

¡Soledad te mueres!
Te mueres y nadie hace caso de tus lamentos.
Todos pasan y te observan
y nadie se acerca a tomarte de la mano.
Quién será, Soledad, el que te mire sufrir
y te compadezca tanto para llevarte a un
lugar donde mueras cómoda.
¡Soledad te mueres! Y yo que me quiero morir contigo.
Pero aunque lo pida a gritos no me dejan seguirte.
Que estoy loco me dicen, que he perdido la consciencia.
Qué más puede perder un hombre cuando tú,
Soledad, estás muriendo en silencio.

¡Soledad te pierdo!
También me pierdo pero mi extravío es fácil de terminar.
Pues me basta, Soledad, que ellos me tomen con fuerza
y me digan que lo que me hacen y me inyectan es lo mejor para mí.
Soledad, me dicen loco y no lo comprendo,
me hablan de un mundo distinto a éste.
Soledad, mira que estoy confundido.
Qué querrán decir cuando me toman por el brazo
y por mis venas logran hacerme dormir un sueño
dolido y sin razón de ser.
Soledad te imploro y tú que no me haces caso.
¡Soledad te mueres!
Y yo que quiero morir contigo.

¡Soledad te alejas!
Te miro ya a la distancia, casi no te distingo.
Dime soledad si llevas el mismo vestido
negro con el que te conocí.
Soledad no seas sincera, porque tu sinceridad puede lastimar
esta presencia ausente que acompaña
mi triste y deprimente cuerpo, Soledad.
¡Soledad estoy solo! Por eso quiero y necesito morir contigo.
Soledad no te vayas.
Con quién conversar los días de navidad,
con quién recordar los paseos por los parques olvidados.
Dime con quién Soledad.
Soledad tu nombre,
sola tu soledad acompañada por mis años extrañándote
ahora que he dejado de mirarte en el horizonte.
Soledad, me han hecho dormir de nuevo,
ya no sé quién esté más loco.
No hay peor dolor que obligarte a vivir sin tu soledad.
Quién otorga el derecho de robarle la soledad a un hombre.

¡Soledad cobarde!
¡Soledad con miedo!
¡Soledad acompañada!
¡Soledad de noche!
¡Soledad con fin!
¡Soledad conmigo!
¡Soledad sin ti!

Qué te hicieron soledad,
quién fue el culpable de tu partida.
Soledad te extrañaré y no pretendo remplazarte.

¡Única soledad la mía!
¡Mi soledad en el mundo!
¡Mi soledad amable!
¡Mi soledad ingrata!
Mi soledad, la solamente mía…
¡siempre mía soledad!

Quién te acompaña hoy Soledad que ya no estás conmigo.
¿Es verdad que existe una vida después de esta?
¿Volverás algún día soledad?
¿Te lloro soledad?
Soledad amarga cuando se indica el desayuno,
Soledad insolente cuando nos invitan a comer,
Soledad triste cuando la cena se sirve
y aunque estemos todos no estás conmigo Soledad.
Soledad melancólica cuando hay visitas y tú no vienes a visitarme.
Soledad de pobres cuando las visitas se van
y tú vas con ellos sin avisarme en qué momento llegaste.
Soledad mía cuando apago la luz de mi cuarto.
Soledad de libros cuando me dicen que después de las ocho
las luces se apagan y las velas se levantan.
Soledad de enfermería desde el día que me llamaron loco
por estar enamorado de ti, Soledad.
Soledad de loco desde que me han encerrado aquí.
Soledad de manicomio desde que me gusta estar aquí,
porque desde aquí te fuiste y aquí quizá un día volverás.
Tú, Soledad de un loco del pasillo tres.

¡Soledad violenta!

Un cuento sobre cómo se escriben los cuentos

De Boris Pilniak*

(Primera parte)

Conocí en Tokio por casualidad al escritor Tagaki-san. Nos presentaron en un círculo literario japonés, aunque después no volvimos a vernos; he olvidado las pocas palabras que allí intercambiamos, y de él sólo me quedó la impresión de que había estado casado con una rusa. Era verdaderamente sibuy (sibuy en japonés equivale a chic; su sencilla elegancia era algo que muy pocos logran poseer); extraordinariamente sencillos eran su kimono y sus ghetta (esa especie de coturnos de madera que usan los japoneses en vez de zapatos), llevaba en la mano un sombrero de paja, sus manos eran bellísimas. Hablaba ruso. Era moreno, de baja estatura, delgado y hermoso, si es que a los ojos de un europeo los japoneses pueden parecer hermosos. Me dijeron que había alcanzado la fama con una novela en la que describía a una mujer europea.

Se habría borrado ya de mi memoria, como tantos encuentros ocasionales, a no ser…

En el archivo del consulado soviético en la ciudad japonesa de K. me cayó entre las manos el expediente de una tal Sofía Vasilievna Gniedij-Tagaki, quien pedía la repatriación. Mi compatriota, el camarada Dyurba, secretario del Consulado General, me llevó a Mayo-san, el templo de la zorra situado en lo alto de una de las montañas que rodean la ciudad de K. Para llegar allí es necesario tomar primero un automóvil, luego el funicular, y, al final, continuar a pie entre bosquecillos que crecen sobre las rocas hasta la cima de la montaña, donde había un espeso bosque de cedros, en medio de un silencio sólo turbado con el infinitamente triste tañido de una campana budista. La zorra es el dios de la astucia y de la traición: si el espíritu de la zorra penetra en un hombre, la raza de ese hombre está maldita. A la sombra espesa de los cedros, sobre la explanada de una roca cuyos tres costados caían a pico sobre un desfiladero, surgía un templo con aspecto de monasterio, en cuyos altares reposaban las zorras. Reinaba un silencio profundo; desde allí se abría el horizonte por encima de una cadena de montañas y sobre el inmenso océano que se perdía en la infinita lejanía. No obstante, encontramos una pequeña fonda con cerveza inglesa fresca no muy lejos del templo pero a mayor altura todavía, desde donde era visible también el otro flanco de la cadena montañosa.

Bajo la acción de la cerveza, al rumor de los cedros y frente al océano, dos compatriotas pueden conversar bastante bien. Fue entonces cuando el camarada Dyurba me contó una historia que me hizo recordar al escritor Tagaki y que me hace ahora escribir este cuento.

Aquel día en Mayo-san reflexionaba yo sobre la manera en que se escriben los cuentos.

Sí, ¿cómo se escriben los cuentos?

Aquella misma mañana saqué el expediente en que Sofía Vasilievna Gniedij-Tagaki desarrollaba su biografía desde el momento de su nacimiento, pues no había comprendido bien el instructivo según el cual todo repatriado debe proporcionar sus datos biográficos. Para mí, la biografía de esta mujer comienza en el momento en que el barco llegaba al puerto de Suruga; era una biografía extraña y breve, muy diferente a la de millares y millares de mujeres rusas de provincia, cuyas vidas podrían perfectamente escribirse con un método estadístico —monográfico— de conducta, porque se parecen como una cesta a otra: la cesta del primer amor, los sufrimientos y alegrías, el marido, los pequeños engendrados para bien de la patria, y tantas otras cosas…

*Gracias a Héctor Manjarrez por compartir conmigo este cuento

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